Francis Naranjo

Desierto y Laberinto

3 de julio, 2021 - 14 de agosto, 2021 / Museo Castillo de Mata, Sala 2

DESIERTO Y LABERINTO es la premisa que aglutina el trabajo de Francis Naranjo para reunir distintas producciones de los años 2015 al 2018; perteneciendo a tres series de líneas de trabajo que son: LAS PIEDRAS, SUEÑAN; CIENTO CINCUENTA MILLONES DE AÑOS Y el vídeo VIAJE A TIAWUANAKU.

Existe un eje que los aglutina, y éste es uno de los conflictos vinculado a la condición humana, la disyuntiva antagónica.

Una de las producciones, "Las piedras, sueñan", surje de un viaje a la Isla de La Luna en el lago Titicaca (Bolivia), donde descubre Francis Naranjo en el Palacio de Iña Kuyu, de la comunidad Coati, varios santuarios en los que las ofrendas eran piedras de apariencia vulgares, éstas eran piedras místicas. Ante esta sorpresa, y existiendo previamente relación con sus energías y misterios, decidió que le acompañara una de ellas a continuar el "viaje". Uno de los acompañantes le apuntó ante el descubrimiento de lo que había decidido:  ten cuidado con lo que has hecho, si te llevas una piedra de aquí tendrás que volver a depositarla en su lugar, soñarás, y así ocurrió al llevarse una de ellas.

En segunda instancia aparece el enigma alrededor de las producciones "Ciento cincuenta millones de años": ¿Cuántos son 150 millones de años? ¿Cómo podemos crear una imagen mental que represente 150 millones de años? Aquí se genera un conflicto mental cada vez que tratamos de plantear el significado de éste valor, y si en verdad existe alguna manera de representarlo.

Se encadenan distintas producciones que nos remiten a factores relacionados con la condición humana. Algo así como un juego que nos recuerda que la naturaleza emplea unos códigos bien diferenciados a la costumbre humana por colonizar y saquear todos los territorios. Una roca que se formó en el lecho marino hace 150 millones de años para aflorar a un territorio que fue un paraje arbolado salpicado de lagos y pantanos hasta hace sólo unos 15.000 años (Desierto de Atacama). Así como otra composición que lleva por título Melancolía. Otra que reflexiona sobre dos polos antagónicos como son el Desierto y el Laberinto. Una producción que lleva por título Ósmosis y finalmente una producción audiovisual en colaboración con el poeta Dionisio Cañas y el Compositor José Manuel López López que lleva por título Viaje a Tiawanaku, que cierra el recorrido.

Nuestros monstruos nos incitan a introducirnos en el laberinto del desierto para encontrarnos y vencer nuestros miedos; hay que tener en cuenta que la salida del laberinto no está fuera; la salida del laberinto está exactamente en el centro, en el corazón del laberinto. El que penetra en el laberinto y, advirtiendo sus recovecos y tortuosidades, siente miedo y huye, el que pretende escapar hacia los laterales o quedarse fuera, o tan solo husmear apenas la superficie, ese no resuelve el laberinto. Hay que introducirse, caminar, llegar al centro mismo. En el centro está la salida, no hacia fuera. Hay que tener la valentía de un Teseo y enfrentar los monstruos a nuestra propia CONDICIÓN HUMANA.

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